LIBRO DE AFIRMACIONES DIARIAS DE PROSPERIDAD UNIVERSAL


LIBRO DE SALMOS


Salmos Capitulo 1

1 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,

Ni estuvo en camino de pecadores,

Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;

2 Sino que en la ley de Dios está su delicia,

Y en su ley medita de día y de noche.

3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,

Que da su fruto en su tiempo,

Y su hoja no cae;

Y todo lo que hace, prosperará.

 

4 No así los malos,

Que son como el tamo que arrebata el viento.

5 Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio,

Ni los pecadores en la congregación de los justos.

6 Porque DIos conoce el camino de los justos;

Mas la senda de los malos perecerá.


Salmos Capitulo 15

1 Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo?

¿Quién morará en tu monte santo?

2 El que anda en integridad y hace justicia,

Y habla verdad en su corazón.

3 El que no calumnia con su lengua,

Ni hace mal a su prójimo,

Ni admite reproche alguno contra su vecino.

4 Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado,

Pero honra a los que temen a Dios.

El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia;

5 Quien su dinero no dio a usura,

Ni contra el inocente admitió cohecho.

 

El que hace estas cosas, no resbalará jamás.

Salmos Capitulo 17

1 Oye, oh Dios, una causa justa; está atento a mi clamor.

Escucha mi oración hecha de labios sin engaño.

2 De tu presencia proceda mi vindicación;

Vean tus ojos la rectitud.

3 Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche;

Me has puesto a prueba, y nada inicuo hallaste;

He resuelto que mi boca no haga transgresión.

4 En cuanto a las obras humanas, por la palabra de tus labios

Yo me he guardado de las sendas de los violentos.

5 Sustenta mis pasos en tus caminos,

Para que mis pies no resbalen.

6 Yo te he invocado, por cuanto tú me oirás, oh Dios;

Inclina a mí tu oído, escucha mi palabra.

7 Muestra tus maravillosas misericordias, tú que salvas a los que se refugian a tu diestra,

De los que se levantan contra ellos.

8 Guárdame como a la niña de tus ojos;

Escóndeme bajo la sombra de tus alas,

9 De la vista de los malos que me oprimen,

De mis enemigos que buscan mi vida.

10 Envueltos están con su grosura;

Con su boca hablan arrogantemente.

11 Han cercado ahora nuestros pasos;

Tienen puestos sus ojos para echarnos por tierra.

12 Son como león que desea hacer presa,

Y como leoncillo que está en su escondite.

13 Levántate, oh Dios;

Sal a su encuentro, póstrales;

Libra mi alma de los malos con tu espada,

14 De los hombres con tu mano, oh Dios,

De los hombres mundanos, cuya porción la tienen en esta vida,

Y cuyo vientre está lleno de tu tesoro.

Sacian a sus hijos,

Y aun sobra para sus pequeñuelos.

15 En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia;

Estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza.




Salmos Capitulo 20

1 Dios te oiga en el día de conflicto;

El nombre del Dios de Jacob te defienda.

2 Te envíe ayuda desde el santuario,

Y desde Sion te sostenga.

3 Haga memoria de todas tus ofrendas,

Y acepte tu holocausto

4 Te dé conforme al deseo de tu corazón,

Y cumpla todo tu consejo.

5 Nosotros nos alegraremos en tu salvación,

Y alzaremos pendón en el nombre de nuestro Dios;

Conceda Dios todas tus peticiones.

 

6 Ahora conozco que Dios salva a su ungido;

Lo oirá desde sus santos cielos

Con la potencia salvadora de su diestra.

7 Estos confían en carros, y aquéllos en caballos;

Mas nosotros del nombre del Señor  nuestro Dios tendremos memoria.

8 Ellos flaquean y caen,

Mas nosotros nos levantamos, y estamos en pie.

9 Salva, Dios;

Que el Rey nos oiga en el día que lo invoquemos.


Salmos Capitulo 22

1 Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?

¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor?

2 Dios mío, clamo de día, y no respondes;

Y de noche, y no hay para mí reposo.

3 Pero tú eres santo,

Tú que habitas entre las alabanzas de Israel.

4 En ti esperaron nuestros padres;

Esperaron, y tú los libraste.

5 Clamaron a ti, y fueron librados;

Confiaron en ti, y no fueron avergonzados.

6 Mas yo soy gusano, y no hombre;

Oprobio de los hombres, y despreciado del pueblo.

7 Todos los que me ven me escarnecen;

Estiran la boca, menean la cabeza, diciendo:

8 Se encomendó a Dios; líbrele él;

  Sálvele, puesto que en él se complacía.

9 Pero tú eres el que me sacó del vientre;

El que me hizo estar confiado desde que estaba a los pechos de mi madre.

10 Sobre ti fui echado desde antes de nacer;

Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios.

11 No te alejes de mí, porque la angustia está cerca;

Porque no hay quien ayude.

 

12 Me han rodeado muchos toros;

Fuertes toros de Basán me han cercado.

13 Abrieron sobre mí su boca

Como león rapaz y rugiente.

14 He sido derramado como aguas,

Y todos mis huesos se descoyuntaron;

Mi corazón fue como cera,

Derritiéndose en medio de mis entrañas.

15 Como un tiesto se secó mi vigor,

Y mi lengua se pegó a mi paladar,

Y me has puesto en el polvo de la muerte.

16 Porque perros me han rodeado;

Me ha cercado cuadrilla de malignos;

Horadaron mis manos y mis pies.

17 Contar puedo todos mis huesos;

Entre tanto, ellos me miran y me observan.

18 Repartieron entre sí mis vestidos,


  Y sobre mi ropa echaron suertes.

19 Mas tú, Dios, no te alejes;

Fortaleza mía, apresúrate a socorrerme.

20 Libra de la espada mi alma,

Del poder del perro mi vida.

21 Sálvame de la boca del león,

Y líbrame de los cuernos de los búfalos.

 

22 Anunciaré tu nombre a mis hermanos;

En medio de la congregación te alabaré.

23 Los que teméis a Dios, alabadle;

Glorificadle, descendencia toda de Jacob,

Y temedle vosotros, descendencia toda de Israel.

24 Porque no menospreció ni abominó la aflicción del afligido,

Ni de él escondió su rostro;

Sino que cuando clamó a él, le oyó.

25 De ti será mi alabanza en la gran congregación;

Mis votos pagaré delante de los que le temen.

26 Comerán los humildes, y serán saciados;

Alabarán a DIos los que le buscan;

Vivirá vuestro corazón para siempre.

27 Se acordarán, y se volverán a Dios todos los confines de la tierra,

Y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti.

28 Porque de Dios es el reino,

Y él regirá las naciones.

29 Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra;

Se postrarán delante de él todos los que descienden al polvo,

Aun el que no puede conservar la vida a su propia alma.

30 La posteridad le servirá;

Esto será contado de Dios hasta la postrera generación.

31 Vendrán, y anunciarán su justicia;

A pueblo no nacido aún, anunciarán que él hizo esto.



 

Salmos Capitulo 23

1 Jehová es mi pastor; nada me faltará.

2 En lugares de delicados pastos me hará descansar;

Junto a aguas de reposo me pastoreará.

3 Confortará mi alma;

Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.

 

4 Aunque ande en valle de sombra de muerte,

No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;

Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores;

Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,

Y en la casa de Dios moraré por largos días.

 

Salmos Capitulo 24

1 De Jehová es la tierra y su plenitud;

El mundo, y los que en él habitan.

2 Porque él la fundó sobre los mares,

Y la afirmó sobre los ríos.

3 ¿Quién subirá al monte de Dios?

¿Y quién estará en su lugar santo?

4 El limpio de manos y puro de corazón;

El que no ha elevado su alma a cosas vanas,

Ni jurado con engaño.

5 El recibirá bendición de Dios,

Y justicia del Dios de salvación.

6 Tal es la generación de los que le buscan,

De los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob. 

7 Alzad, oh puertas, vuestras cabezas,

Y alzaos vosotras, puertas eternas,

Y entrará el Rey de gloria.

8 ¿Quién es este Rey de gloria?

Dios el fuerte y valiente,

Dios el poderoso en batalla.

9 Alzad, oh puertas, vuestras cabezas,

Y alzaos vosotras, puertas eternas,

Y entrará el Rey de gloria.

10 ¿Quién es este Rey de gloria?

Dios de los ejércitos,

El es el Rey de la gloria.


Salmos Capitulo 27

1 Dios es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?

Dios es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?

2 Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos,

Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.


3 Aunque un ejército acampe contra mí,

No temerá mi corazón;

Aunque contra mí se levante guerra,

Yo estaré confiado.

 

4 Una cosa he demandado a Dios, ésta buscaré;

Que esté yo en la casa de Dios todos los días de mi vida,

Para contemplar la hermosura de Dios, y para inquirir en su templo.

5 Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal;

Me ocultará en lo reservado de su morada;

Sobre una roca me pondrá en alto.

6 Luego levantará mi cabeza sobre mis enemigos que me rodean,

Y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo;

Cantaré y entonaré alabanzas a Dios.

 

7 Oye, oh Dios, mi voz con que a ti clamo;

Ten misericordia de mí, y respóndeme.

8 Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro.

Tu rostro buscaré, oh Dios;

9 No escondas tu rostro de mí.

 

No apartes con ira a tu siervo;

Mi ayuda has sido.

No me dejes ni me desampares, Dios de mi salvación.

10 Aunque mi padre y mi madre me dejaran,

Con todo, Dios me recogerá.

11 Enséñame, oh Señor tu camino,

Y guíame por senda de rectitud

A causa de mis enemigos.

12 No me entregues a la voluntad de mis enemigos;

Porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad.

 

13 Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Dios

En la tierra de los vivientes.

14 Aguarda a Dios;

Esfuérzate, y aliéntese tu corazón;

Sí, espera a Dios.




Salmos Capitulo 27

1 Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?

Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?

2 Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos,

Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.

 

3 Aunque un ejército acampe contra mí,

No temerá mi corazón;

Aunque contra mí se levante guerra,

Yo estaré confiado.

 

4 Una cosa he demandado a Dios, ésta buscaré;

Que esté yo en la casa de DIostodos los días de mi vida,

Para contemplar la hermosura de Dios, y para inquirir en su templo.

 

5 Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal;

Me ocultará en lo reservado de su morada;

Sobre una roca me pondrá en alto.

 

6 Luego levantará mi cabeza sobre mis enemigos que me rodean,

Y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo;

Cantaré y entonaré alabanzas a Dios.

7 Oye, oh Señor, mi voz con que a ti clamo;

Ten misericordia de mí, y respóndeme.

8 Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro.

Tu rostro buscaré, oh Señor;

9 No escondas tu rostro de mí.

 

No apartes con ira a tu siervo;

Mi ayuda has sido.

No me dejes ni me desampares, Dios de mi salvación.

10 Aunque mi padre y mi madre me dejaran,

Con todo, Dios me recogerá.

11 Enséñame, oh Señor,  tu camino,

Y guíame por senda de rectitud

A causa de mis enemigos.

12 No me entregues a la voluntad de mis enemigos;

Porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad.

13 Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Dios

En la tierra de los vivientes.

14 Aguarda a Dios;

Esfuérzate, y aliéntese tu corazón;

Sí, espera a Dios



Salmos Capitulo 30

1 Te glorificaré, oh Señor,  porque me has exaltado,

Y no permitiste que mis enemigos se alegraran de mí.

2 Señor Dios mío,

A ti clamé, y me sanaste.

3 Oh Jehová, hiciste subir mi alma del Seol;

Me diste vida, para que no descendiese a la sepultura.

 

4 Cantad a Dios, vosotros sus santos,

Y celebrad la memoria de su santidad.

5 Porque un momento será su ira,

Pero su favor dura toda la vida.

Por la noche durará el lloro,

Y a la mañana vendrá la alegría.

 

6 En mi prosperidad dije yo:

No seré jamás conmovido,

7 Porque tú, Señor, con tu favor me afirmaste como monte fuerte.

Escondiste tu rostro, fui turbado.

 

8 A ti, oh Señor, clamaré,

Y al Señor suplicaré.

9 ¿Qué provecho hay en mi muerte cuando descienda a la sepultura?

¿Te alabará el polvo? ¿Anunciará tu verdad?

10 Oye, oh Señor, y ten misericordia de mí;

Señor, sé tú mi ayudador.

 

11 Has cambiado mi lamento en baile;

Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría.

12 Por tanto, a ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado.

Señor Dios mío, te alabaré para siempre.

Salmos Capitulo 34

1 Bendeciré a Dios en todo tiempo;

Su alabanza estará de continuo en mi boca.

2 En Dios se gloriará mi alma;

Lo oirán los mansos, y se alegrarán.

3 Engrandeced a Dios conmigo,

Y exaltemos a una su nombre.

 

4 Busqué a Dios, y él me oyó,

Y me libró de todos mis temores.

5 Los que miraron a él fueron alumbrados,

Y sus rostros no fueron avergonzados.

6 Este pobre clamó, y le oyó Dios,

Y lo libró de todas sus angustias.

7 El ángel de Dios acampa alrededor de los que le temen,

Y los defiende.

8 Gustad, y ved que es bueno Dios;

Dichoso el hombre que confía en él.

9 Temed a Dios , vosotros sus santos,

Pues nada falta a los que le temen.

10 Los leoncillos necesitan, y tienen hambre;

Pero los que buscan a Dios no tendrán falta de ningún bien.

 

11 Venid, hijos, oídme;

El temor de Dios os enseñaré.

12 ¿Quién es el hombre que desea vida,

Que desea muchos días para ver el bien?

13 Guarda tu lengua del mal,

Y tus labios de hablar engaño.

14 Apártate del mal, y haz el bien;

Busca la paz, y síguela.

15 Los ojos de Dios están sobre los justos,

Y atentos sus oídos al clamor de ellos.

16 La ira de Dioscontra los que hacen mal,

Para cortar de la tierra la memoria de ellos.

17 Claman los justos, y Dios oye,

Y los libra de todas sus angustias.

18 Cercano está Dios a los quebrantados de corazón;

Y salva a los contritos de espíritu.

 

19 Muchas son las aflicciones del justo,

Pero de todas ellas le librará Dios.

20 El guarda todos sus huesos;

Ni uno de ellos será quebrantado.

21 Matará al malo la maldad,

Y los que aborrecen al justo serán condenados.

22 Jehová redime el alma de sus siervos,

Y no serán condenados cuantos en él confían.




Salmos Capitulo 37

1 No te impacientes a causa de los malignos,

Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.

2 Porque como hierba serán pronto cortados,

Y como la hierba verde se secarán.

3 Confía en Dios, y haz el bien;

Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad.

4 Deléitate asimismo en Dios,

Y él te concederá las peticiones de tu corazón.

5 Encomienda a Dios tu camino,

Y confía en él; y él hará.

6 Exhibirá tu justicia como la luz,

Y tu derecho como el mediodía.

7 Guarda silencio ante DIos, y espera en él.

No te alteres con motivo del que prospera en su camino,

Por el hombre que hace maldades.

 

8 Deja la ira, y desecha el enojo;

No te excites en manera alguna a hacer lo malo.

9 Porque los malignos serán destruidos,

Pero los que esperan en Dios, ellos heredarán la tierra.

 

10 Pues de aquí a poco no existirá el malo;

Observarás su lugar, y no estará allí.

11 Pero los mansos heredarán la tierra,

Y se recrearán con abundancia de paz.

12 Maquina el impío contra el justo,

Y cruje contra él sus dientes;

13 El Señor se reirá de él;

Porque ve que viene su día.

 

14 Los impíos desenvainan espada y entesan su arco,

Para derribar al pobre y al menesteroso,

Para matar a los de recto proceder.

15 Su espada entrará en su mismo corazón,

Y su arco será quebrado.

 

16 Mejor es lo poco del justo,

Que las riquezas de muchos pecadores.

17 Porque los brazos de los impíos serán quebrados;

Mas el que sostiene a los justos es Dios.

 

18 Conoce Jehová los días de los perfectos,

Y la heredad de ellos será para siempre.

19 No serán avergonzados en el mal tiempo,

Y en los días de hambre serán saciados.

 

20 Mas los impíos perecerán,

Y los enemigos de Dios como la grasa de los carneros

Serán consumidos; se disiparán como el humo.

21 El impío toma prestado, y no paga;

Mas el justo tiene misericordia, y da.

22 Porque los benditos de él heredarán la tierra;

Y los malditos de él serán destruidos.

 

23 Por Dios son ordenados los pasos del hombre,

Y él aprueba su camino.

24 Cuando el hombre cayere, no quedará postrado,

Porque Dios sostiene su mano.

 

25 Joven fui, y he envejecido,

Y no he visto justo desamparado,

Ni su descendencia que mendigue pan.

26 En todo tiempo tiene misericordia, y presta;

Y su descendencia es para bendición.

27 Apártate del mal, y haz el bien,

Y vivirás para siempre.

28 Porque Dios ama la rectitud,

Y no desampara a sus santos.

Para siempre serán guardados;

Mas la descendencia de los impíos será destruida.

29 Los justos heredarán la tierra,

Y vivirán para siempre sobre ella.

30 La boca del justo habla sabiduría,

Y su lengua habla justicia.

31 La ley de su Dios está en su corazón;

Por tanto, sus pies no resbalarán.

 

32 Acecha el impío al justo,

Y procura matarlo.

33 Jehová no lo dejará en sus manos,

Ni lo condenará cuando le juzgaren.

34 Espera en Dios, y guarda su camino,

Y él te exaltará para heredar la tierra;

Cuando sean destruidos los pecadores, lo verás.

35 Vi yo al impío sumamente enaltecido,

Y que se extendía como laurel verde.

36 Pero él pasó, y he aquí ya no estaba;

Lo busqué, y no fue hallado.

 

37 Considera al íntegro, y mira al justo;

Porque hay un final dichoso para el hombre de paz.

38 Mas los transgresores serán todos a una destruidos;

La posteridad de los impíos será extinguida.

 

39 Pero la salvación de los justos es de Dios,

Y él es su fortaleza en el tiempo de la angustia.

40 Dios los ayudará y los librará;

Los libertará de los impíos, y los salvará,

Por cuanto en él esperaron.





Salmos Capitulo 91

1 El que habita al abrigo del Altísimo

Morará bajo la sombra del Omnipotente.

2 Diré yo a Dios : Esperanza mía, y castillo mío;

Mi Dios, en quien confiaré.

3 El te librará del lazo del cazador,

De la peste destructora.

4 Con sus plumas te cubrirá,

Y debajo de sus alas estarás seguro;

Escudo y adarga es su verdad.

5 No temerás el terror nocturno,

Ni saeta que vuele de día,

6 Ni pestilencia que ande en oscuridad,

  Ni mortandad que en medio del día destruya.

7 Caerán a tu lado mil,

Y diez mil a tu diestra;

Mas a ti no llegará.

8 Ciertamente con tus ojos mirarás

Y verás la recompensa de los impíos

9 Porque has puesto a Dios, que es mi esperanza,

Al Altísimo por tu habitación,

10 No te sobrevendrá mal,

Ni plaga tocará tu morada.

11 Pues a sus ángeles mandará acerca de ti,

Que te guarden en todos tus caminos.

12 En las manos te llevarán,

Para que tu pie no tropiece en piedra.

13 Sobre el león y el áspid pisarás;

Hollarás al cachorro del león y al dragón.

14 Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;

Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.

15 Me invocará, y yo le responderé;

Con él estaré yo en la angustia;

Lo libraré y le glorificaré.

16 Lo saciaré de larga vida,

Y le mostraré mi salvación.



Salmos Capitulo 121

1 Alzaré mis ojos a los montes;

¿De dónde vendrá mi socorro?

2 Mi socorro viene de Dios,

Que hizo los cielos y la tierra.

3 No dará tu pie al resbaladero,

Ni se dormirá el que te guarda.

4 He aquí, no se adormecerá ni dormirá

El que guarda a Israel.

5 Dios es tu guardador;

Dios tu sombra a tu mano derecha.

6 El sol no te fatigará de día,

Ni la luna de noche.

7 Dios te guardará de todo mal;

El guardará tu alma.



8 El Señor guardará tu salida y tu entrada

Desde ahora y para siempre.